La amistad verdadera
La amistad no se compra,
ni se guarda en un cajón,
se construye día a día
con respeto y corazón.
Es prestar sin pedir nada,
escuchar sin juzgar,
reír juntos en la tarde
y también saber llorar.
Un amigo no abandona
cuando el camino es difícil,
camina a tu lado en silencio
y hace lo pesado más fácil.
La amistad verdadera
es un regalo especial,
que se cuida con cariño
y dura toda una vida más.